Segundo día en el Calegondario.
Esta vez, cerca de la caja no hay un esqueleto, pero hay una bruja, lo cual no está mal del todo.
Se podría mejorar? Sí, porque la bruja parece ir vestida.
Estoo...
Sin ganas de parecer que llevo prejuicios y recelos del calendario de Lego del año pasado, las piernas empiezan a temblar ante la posibilidad de acabar con un montón de mobiliario urbano medieval.
La verdad, un semáforo es igual de mierda que un poste con indicaciones de "carromatos por aquí no".
Eso si, se mantiene la consistencia de la bolsa. Plástico transparente, durillo, falto de agujeros.
Salud mental afianzada.
Pero aquí os donde Lego gana puntos.
Será una puertezuela y lo que queráis, pero al menos te dan treinta segundos de placer mientras la montas, frase que, repetida pensando en tu primera novia, tiene exactamente el mismo sentido.
No se necesita un doctorado, pero divierte.
Eso sí, exceptuando a fakires y peña chunga, las piezas no son comestibles. Todo tiene su parte mala.
No es una gran puerta. No es una puerta por la que pases y te de sensación de majestuosidad.
Quizá porque le falta el muro de los lados, lo que hace la puerta del todo inservible e inútil. No lo sé.
Eso sí, se convierte en un gran elemento para que Vinnie pueda patrullar y hacer algo de provecho mientras el Adviento va avanzando.
Si tan sólo consiguiese dejar de pasar el arco de la puerta y decir "Vidi, Vinnie, Vinci", entonces ya sería la hostia!
Alucinante panorámica de una ciudad hecha en Lego... salta al link

Tributo a Heath Ledger, el Joker definitivo (en inglés)... salta al link

Un ladrón de Valls le roba la radio a un coche e intenta vendersela al dueño...

Una vaca gigante, que casualmente se llama Chilli (con carne)...

Conducción senil. Si tienes muchos años y todos conducen en sentido contrario, puede que seas tú!... salta al link