No todos los días uno puede tomarse un granizado de mora de color púrpura en un vaso enorme y lenticular coronado con una tapa en forma de Darth Vader.
De ahí que cuando salió la promoción de 7Eleven con su Darth Dew y sus Slurpees apocalípticos hice una tentativa de cambiarme de religión.
Por lo visto 7Eleven no es una religión en toda regla, así que la conversión mística se fue al garete, porque además, como siempre, en España, ná'de'ná!
Ya lo había comentado en el final del primer especial, pero sólo de pasada, sólo de lejos, porque no tenía en mis manos, toda la promoción. Era un pobre infeliz.
No me voy a extender porque para eso ya está la mantequilla y Mr. Fantastico, pero sí os voy a decir que la calidad de estos vasos es insultante.
Insultante para los que no podemos conseguirlos por medios convencionales y tenemos que recurrir a pasadizos oscuros en barrios donde proliferan las bañeras rellenas de hielo.
La tapita, toda mona ella, es prácticamente una réplica perfecta si no fuera por la rebaba del plástico y que el casco original de Darth Vader no tenía un orificio en la coronilla para introducir una cañita.
Hay cuatro vasos y una especie de taza chunga.
Cada vaso tiene una escena o una figura emblemática del Episodio III (que para eso era de su promoción) y su acabado lenticular hace que el fondo se mueva a medida que vas girando el vaso para ver todo el dibujo.
Y es que es alucinante el acabado, los colores, y la calidad del plástico que es duro pero ligeramente moldeable, de forma que hace de cada vaso un pequeño recipiente indestructible que junto a las cucarachas y los niños japoneses cabezones, reinarán la tierra una vez el invierno nuclear haya amainado.
Yo llevo usando uno de esto de forma constante desde hace unos meses y os aseguro que a menos que sea que el amor me haga ver las cosas como no son, o el vaso este está como si fuese nuevo.
Además los vasos son enormes, de forma que su capacidad es de 32 oz (onzas líquidas) lo que supone 946 ml, es decir casi un litro.
Vale, hay bidones de gasolina más grandes y seguramente beber directamente del cubo de fregar puede llevar a una experiencia jubilosa, pero queda algo chungo comer con un cubo de agua que huele a lejía y desidia al lado del plato.
Si lo que buscas es la última tecnología en cuanto a cantidad y eres lo suficientemente refinado como para no beber de la botella, esta es tu solución.
Y además es de Star Wars!
Los cuatro vasos forman una colección verdaderamente especial, porque os puedo asegurar que los vasos de plástico que suelen formar parte de las promociones a este lado del charco suelen de medidas afines a la familia de David el Gnomo o de plástico que no puede ir al microondas.
De todas formas, hay una especie de taza o algo así raro que lo complementa, y aunque no sigue el formato de los vasos, es de la misma promoción y al parecer debe ser bastante raro porque no tenía ni idea de su existencia ni he podido encontrar nada por la red.
Se trata de este recipiente con forma de cabeza de Yoda, que no es un vaso, pero tampoco es una taza, por que no tiene ningún asa por donde pillarlo.
El tío que me vendió los vasos, me intentó vender el trasto este y tras investigar un poco y no encontrar nada, pensé que me estaba timando y le dije que no lo quería.
Pero cuando me llegaron los vasos, la cabeza de Yoda también estaba allí como "bonus" por mi paciencia y cualidades místicas.
Y cual fue mi sorpresa al ver que el vendedor no me estaba timando, y en realidad la cabeza de Yoda formaba parte de la promoción de Slurpee Darth Dew que se vendía en 7eleven.
Rarote, rarote porque no hay por donde coger, el agujero es demasiado grande y no tiene ningún sentido.
Pero uno de mis lemas es no decir que no a cosas indefinidas con forma de Yoda que se ponen en mi camino de gratis.
Así que a caballo regalado, me lo vendo y me saco un pastón.
Porque no tengo ni zorra de como cuidar un caballo y sólo intentando decidirme por un nombre perfecto ya me explotaría la cabeza.
Pero esta cabeza, la de Yoda plastificado, no. Esa se queda acumulando polvo en uno de los mil montones de chorradas inservibles que hacen mi vida más llevadera.
Y por último quería enseñaros este vídeo para que vierais el efecto lenticular, que por desgracia no es tan visible en las fotos.
El vídeo es una mierda, como resultado de una cámara indecente, pero se ve mucho mejor lo bien conseguido que está el efecto y porqué, tener la colección completa de estos vasos me hace sentir un poco más completo espiritualmente hablando.
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